El Ministerio de las Publicaciones se dedica a difundir el evangelio y enseñanzas a través de libros, revistas y folletos, usando a los colportores como misioneros que distribuyen literatura casa por casa para alcanzar a quienes no llegan los predicadores. Su origen se remonta a una visión de Elena G. de White, cofundadora de la Iglesia, quien vio la necesidad de esparcir la luz bíblica mediante publicaciones, un rol que sigue siendo vital para la expansión de la fe adventist