La Iglesia Adventista del Séptimo Día promueve una filosofía de salud y sanidad integral. A través de varias organizaciones, la Iglesia opera instituciones de salud en todo el mundo. Además, se enseña a la hermandad de la iglesia y sus comunidades, un estilo de vida que promueve la salud. Las enseñanzas, basadas en amplios principios encontrados en las Escrituras y más explícitamente en los consejos dados por Elena G. White, continúan ampliándose por nuevos hallazgos de la investigación científica. Estas enseñanzas proveen la base del estilo de vida promovido por la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
La Iglesia sostiene que deben darse pasos positivos para el desarrollo de un estilo de vida saludable y anima a los miembros a llevar una dieta vegetariana bien equilibrada, evitando alimentos a base de carne. Requiere de todos sus miembros que se abstengan de bebidas alcohólicas y tabaco. Requiere también la abstención de otras drogas, excepto en casos terapéuticos basados en evidencia reconocida. Se anima a abstenerse también de bebidas con cafeína, tales como café, té y otras substancias dañinas; la claridad de mente es esencial para el discernimiento entre el bien y el mal, entre la verdad y el error.
Basada en su gran preocupación por las necesidades humanas, la Iglesia ha instituido en todo el mundo cuidados de salud para aliviar la enfermedad y el sufrimiento. El objetivo de nuestra misión no es solamente la sanidad física, sino también la promoción del bienestar físico, mental, social y espiritual de la persona.
Al poner en alto la práctica de un estilo de vida saludable, el Departamento de Ministerio de Salud presenta a las personas la plenitud del mensaje evangélico. El evangelio abarca la naturaleza física, mental, social y espiritual del ser humano.
Los conflictos de interés surgen cuando una persona lucra a través de programas o actividades de la iglesia. Los miembros de iglesia y los registros de la iglesia merecen ser protegidos de actividades que puedan dar como resultado ganancias personales.
La gracia de Dios le permite al cristiano poner su vida en armonía con sus leyes físicas, mentales, sociales y espirituales. Esto enriquece su estado de discernimiento moral y su calidad de vida.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día promueve una filosofía de salud y sanidad integral. A través de varias organizaciones, la Iglesia opera instituciones de salud en todo el mundo. Además, se enseña a la hermandad de la iglesia y sus comunidades, un estilo de vida que promueve la salud.
El propósito de las sociedades nacionales es promover los principios y programas de temperancia en el ministerio de salud, a fin de mejorar la calidad de vida y carácter, y contrarrestar el uso de bebidas alcohólicas, tabaco, drogas y prácticas perjudiciales.